Saludos cosmonautas.
El comienzo del viaje que estamos realizando para conocer este nuevo universo está siendo apasionante. Una vez que hemos dejado atrás la atmósfera de la Tierra nuestra percepción ha cambiado radicalmente, pues como dice el refrán: a veces las nubes no nos dejan ver las estrellas.
Desde aquí arriba todo se ve más claro y lo primero que ha llamado nuestra atención es el brillo refulgente de las estrellas, cercanas o lejanas, y la cantidad de ellas que antes no percibíamos. En la antigüedad los sabios organizaron el cielo en constelaciones, intentando conectar las luminarias que observaban buscando formas conocidas y dándole a cada una historia que contar: La Osa Mayor, Aries, Cassiopea, Hércules…
En la aventura de los negocios conectar es fundamental
Descubrimos hace poco en el networking una manera de ampliar nuestra red de contactos increíble. Esto nos está ayudando a conocer esos compañeros de viaje de calidad de los que ya hablamos anteriormente, creando una red de confianza que nos permite acelerar nuestra nave hasta conseguir la velocidad que deseamos en esta travesía en la que nos embarcamos recientemente.
Por ello hemos entrado a formar parte de BNI CRECEN, un grupo relativamente nuevo de la entidad de este tipo más grande del mundo: BNI, con casi 300.000 miembros y más de 10.000 grupos localizados a lo largo de todo el globo.
Ilusión como motor
Es difícil transmitir la acogida tan increíble que hemos tenido por los compañeros y compañeras, donde se respira una energía positiva y unas ganas de crecer juntos que parece no tener límites. El rodearnos de empresarios que deciden mirar hacia el futuro con optimismo y actitud expansiva da un impulso a la velocidad de crucero de nuestra nave cada jueves, en unas reuniones más que divertidas a las que nos hemos acostumbrado muy pronto y ya forman parte de nuestra rutina semanal.
Además, nos da acceso a una formación variada y de muy buena calidad, esto nos ayudará a conseguir nuestros objetivos en este inicio del viaje. Los comienzos casi nunca suele ser fáciles, sentirnos apoyados, acompañados y seguros en este tramo de la aventura no tiene precio.
La luz que guía y da sentido
Al igual que en aquellas historias mitológicas basadas en las constelaciones del cielo, cada día escribimos nuestra historia con nuestros actos. Cada persona del grupo brilla con una peculiar luz, propia y única, y estas conexiones que estamos haciendo hoy en día quedarán grabadas para siempre en nuestra particular cúpula celeste. Ese futuro que a veces parece incierto, poco a poco va tomando forma y sentido.
Desde aquí gracias a todos ellos por lo que aportan y nos están enseñando constantemente con su actitud y optimismo. ¡Nos vemos el jueves!
Incrementando velocidad orbital un 14%…
¡Feliz viaje! 🌍🚀💚





